Me han robado en casa sin forzar la cerradura, ¿qué hago?
¿Has notado algo raro al llegar a casa? No ves la puerta rota ni cristales en el suelo…, sin embargo, te faltan cosas… Efectivamente, te han robado sin forzar la puerta,
Tu sensación ahora es una mezcla entre miedo y rabia, pero te diremos que esto sucede más de lo que piensas.
Existen varias técnicas para abrir un hogar sin dejar señales claras. Por eso, tu reacción al robo es importante desde el primer minuto. Vamos a guiarte para saber qué hacer en este caso.
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¿Cómo demostrar que me han robado?
Aunque te cueste, empieza por lo básico. Si notas que te han robado sin forzar la cerradura, no entres a mirar rápido.
Si ya estás dentro de tu casa, para, y no toques más de lo necesario, pues puede haber huellas, marcas o pequeños indicios que se van con un ligero gesto. La recomendación de la Policía y cuerpos de seguridad suele ir en esa línea: no manipular la escena y avisar cuanto antes.
Llama al 112 o al 091 si estás en zona de Policía Nacional y explica la idea clara, planteando un posible robo en tu domicilio, sin signos de fuerza.
Después, toca algo tan esencial como denunciar la intromisión y el robo. Cuanto más concreta sea tu denuncia, mucho mejor. Aquí no gana quien más se enfada, sino quien mejor documenta los hechos.
Haz una lista, habitación por habitación, sin prisa, pero con precisión, apuntando:
- Qué falta.
- Marcas y modelos, si los sabes.
- Números de serie en electrónica.
- Características únicas (una muesca, una inscripción, un cierre especial).
Este punto es clave, porque la identificación de objetos recuperados depende muchas veces de esos detalles.
La Policía Nacional recomienda, incluso antes de que pase nada, tener un inventario con fotos y números de serie. Si lo tienes, eso te salva. Pero, si no lo tienes, lo puedes reconstruir buscando información.
Por otra parte, avisa a tu seguro cuanto antes, si dispones de este. Te pedirán copia de la denuncia y relación de bienes sustraídos.
Con todo ello, es interesante que valores la posibilidad de integrar un sistema de control de accesos para evitar posibles intromisiones en tu vivienda.
Cerradura antibumping
Si te han robado sin romper la cerradura, una de las sospechas habituales es que hayan recurrido bumping.
Dicho fácilmente, es una técnica con la que se toma el control del cilindro de la cerradura para que se alinee por dentro y gire. Suele ser rápida y discreta.
No se trata que te atemorices, sino de que entiendas que la puerta puede estar perfecta y aun así sido manipulada para acceder a tu hogar.
Por eso existe el concepto de cerradura o cilindro antibumping. En realidad, hablamos de bombines de seguridad que incorporan protecciones específicas para dificultar estas aperturas. Lo ideal, es que estén certificados.
La propia Policía Nacional menciona la existencia de cerraduras antibumping y antiimpresioning como medida para complicar el acceso a quien usa esas técnicas.
Si tu cilindro es antiguo, o de los que encajan con cualquier llave, no esperes a que te pase otra vez, pues cambiar el bombín suele ser más rentable que cambiar media casa.
Impresioning cerradura
Otra técnica que encaja muy bien con un robo limpio es el impresioning.
La idea es inquietante, pero simple. Se crea una especie de molde dentro del bombín para conseguir una llave funcional. No hace falta reventar nada, por eso, tú puedes ver la cerradura intacta.
Recientemente, se ha hablado bastante de esta modalidad, precisamente por su capacidad de no dejar rastro evidente.
Ante ello, no te protejas con trucos caseros. Simplemente, implementa un bombín moderno, con protecciones antiimpresioning, y con un escudo protector bien instalado que dificulte la manipulación del cilindro.
Además, si puedes, instala un sistema de alarma o videovigilancia que no dependa solo de la cerradura.
Probabilidad de que te roben en casa
Esta es la pregunta que te haces cuando te sucede, pero también cuando le pasa a un vecino.
La respuesta real es que no existe una probabilidad exacta para que roben en tu casa, porque depende de tu zona, tus rutinas, el tipo de acceso, la visibilidad de la vivienda y hasta de cómo se vea la puerta.
Lo que sí puedes mirar son datos oficiales para entender el contexto. En el Balance de Criminalidad del Ministerio del Interior, en el primer trimestre de 2025, los robos con fuerza en domicilios bajan de 20.894 a 18.125 respecto al mismo periodo de 2024 (una caída del 13,3%).
Esto no significa que puedas relajarte, pero sí que la la tendencia general puede bajar, aunque el riesgo siga existiendo.
Sobre todo, ten en cuenta que el ladrón busca lo mismo de siempre: poco ruido, poco tiempo, poca exposición.
Si tu casa da impresión de ser un lugar más o menos accesible, tienes más papeletas de sufrir un robo. Pero si lo pones difícil, normalmente los ladrones buscan otra opción. Para ello, además de tus sistemas de protección, puedes indagar en cuál es la cerradura más segura para tu vivienda.
Me han robado oro en casa
¿Tienes el problema de que te han robado objetos de oro en tu propio hogar? El oro es especial por dos motivos.
Este metal se vende rápido, e incluso se hereda. Muchas veces no tienes factura de los objetos adquiridos o ya ni recuerdas el peso. Aun así, puedes hacer mucho.
Cuando denuncies, describe cada pieza como si estuvieras ayudando a alguien a reconocerla sin verla. Así, detalla el tipo de joya, color, si lleva piedras, grabados, cierres o marcas. Cada referencia suma.
Asimismo, busca pruebas indirectas como fotos antiguas donde lo lleves contigo, vídeos familiares, capturas de redes sociales e incluso tickets de reparación, tasaciones o certificados de joyería, si los tienes.
Pero, ¡mucho ojo!; no escribas por rellenar. Si no estás seguro de algo dilo tal cual, ya que siempre es mejor una descripción honesta que una lista inflada que luego te complique con el seguro.
Para valorar, tu aseguradora puede pedir tasación de oro, o aplicar límites de cobertura según póliza. Por eso, cuando guardas joyas en casa, es buena idea tener un inventario y documentación, tal como recomiendan organismos policiales para facilitar la identificación en caso de robo.
Y después del golpe, quédate con una idea práctica: si han entrado sin forzar, no es mala suerte, sino una señal clara de que tu cerradura, tal y como está, no te está protegiendo. Ahora ya tienes más ideas para hacer de tu vivienda un lugar más seguro.





