Ransomware: qué es y cómo evitarlo
¿Has oído hablar del ransomware y no sabes exactamente lo que es? En este post te explicamos su peligro para que puedas saber, de primera mano, cómo evitarlo.
El ransomware no es solo un virus, sino una forma de extorsión digital, veamos por qué.
Un día abres el ordenador, intentas entrar en tus archivos y algo no va bien… Las carpetas no responden, los documentos tienen nombres extraños y después te aparece el mensaje de que “tus datos han sido cifrados y tienes que pagar para recuperarlos”. ¿Cómo te quedas?
Ese es el objetivo del ransomware: bloquear tu información para presionarte. Lo llamativo es que no solo afecta a grandes empresas, sino que también puede entrar en un pequeño negocio, en un despacho, en una tienda, en un ayuntamiento o en tu propio equipo personal.
De hecho, el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) detectó en 2025 más de 122.000 incidentes de ciberseguridad en España, con 55.411 casos de malware y 392 ataques de ransomware registrados.
Contenido
¿Cómo funciona un malware?
Un malware es un programa creado para hacer daño a cambio de obtener beneficio por parte de quien lo programa y ejecuta.
Puede robar datos, espiar lo que haces, borrar información o abrir una puerta para que alguien entre en tu sistema sin permiso.
Normalmente no llega solo, ya que suele esconderse en un correo falso, en un archivo adjunto, en un enlace malicioso, en una descarga pirata o en una web que parece fiable, pero no lo es.
Primero consigue entrar, después se ejecuta y, a partir de ahí, hace aquello para lo que fue diseñado.
A veces actúa de forma visible, por ejemplo, bloqueando la pantalla, y otras veces trabaja en silencio durante días. Mientras tanto, recopila información, busca contraseñas o intenta moverse por otros equipos conectados a la misma red.
Por eso es tan importante que no confíes solo en que tú te darías cuenta de su presencia, pues muchos ataques no hacen ruido al principio, por lo que no los percibes a priori.
¿Qué es ransomware?
El ransomware es un tipo de malware que bloquea tus sistemas o cifra tus archivos para después pedirte dinero para devolverte el acceso, por parte de los ciberdelincuentes que lo manejan.
INCIBE lo define como un malware que toma el control del equipo, bloquea o cifra la información y exige un pago para liberar los ficheros.
El problema es que pagar no te garantiza nada, puesto que la clave te la pueden no entregar o tal vez no funcione. Incluso, después de pagar, es posible que vuelvan a pedirte más dinero.
Además, muchos ataques actuales no se limitan a cifrar datos, dado que antes de bloquearlos los roban y luego te amenazan con publicarlos si no pagas. Esto es considerado como una doble extorsión.
Con todo esto, el daño puede aumentar, pues ya no solo pierdes acceso a tus archivos, sino que también puedes tener un problema legal, reputacional y económico si hay datos personales de clientes, empleados o proveedores.
¿Cómo prevenir el ransomware?
La prevención empieza con la sencilla idea de que no puedes depender de una sola medida, ya que necesitas varias capas.
- Lo primero de todo es tener copias de seguridad, pero no cualquier copia; deben estar actualizadas, probadas y separadas del equipo principal, porque si el ransomware entra y cifra también la copia, no te servirá de nada.
- Después, debes actualizar siempre tus sistemas, tanto es así que muchos ataques aprovechan fallos conocidos en programas antiguos. Si no actualizas, dejas una puerta abierta.
- También debes usar contraseñas fuertes y activar la autenticación multifactor. Así, aunque alguien robe una contraseña, tendrá más difícil entrar.
- Otro punto clave es el correo electrónico. Tienes que desconfiar de mensajes con urgencias, amenazas, facturas inesperadas o enlaces raros. INCIBE recomienda no abrir correos de usuarios desconocidos, o no solicitados, y desconfiar de mensajes que te presionen para actuar rápido.
- Además, has de limitar los permisos, ya que no todo el mundo necesita acceso a todo. Si un usuario cae en la trampa, el daño será menor si su cuenta tiene permisos ajustados.
- Y, por último, no olvides formar a tu equipo, pues una persona bien preparada puede parar un ataque antes de que empiece.
Teniendo en cuenta estas recomendaciones, disminuirás el riesgo de extorsión en gran medida, como cuando aprendes a trabajar sabiendo cuáles son los navegadores más seguros y otros detalles que afectan a tu ciberseguridad.
Comportamientos inseguros para ataque de ransomware
Hay hábitos que facilitan mucho el trabajo a los ciberdelincuentes y abrir adjuntos sin comprobar el remitente es uno de los más comunes.
También lo es descargar programas de páginas no oficiales, porque, aunque pueda parecer rápido, es una vía habitual de infección.
Otro error es usar la misma contraseña en varios servicios. Si una web sufre una filtración, esa contraseña puede probarse después en tu correo, tu nube o tu sistema de empresa.
También aumenta el riesgo conectarte a redes WiFi públicas sin protección, sobre todo si accedes a paneles internos o información sensible.
Y un comportamiento muy peligroso a destacar es ignorar los avisos, ya que, si el antivirus te alerta, si un archivo tiene una extensión extraña o si una web te pide credenciales sin motivo, no debes seguir adelante, pues la prisa es una aliada del ransomware.
Más vale que aprendas técnicas prácticas de ayuda, como conocer cómo de segura es una VPN, entre otros conceptos de seguridad informática.
Por eso muchos mensajes fraudulentos usan frases como: “último aviso”, “pago pendiente” o “tu cuenta será bloqueada”, para que hagas clic antes de pensar.
Casos de ransomware en España
España no está al margen de este problema. INCIBE informó de que en 2025 los ataques de ransomware fueron uno de los incidentes incluidos dentro de los casos de malware detectados en el país.
Además, la Agencia Española de Protección de Datos recibió 2.765 notificaciones de brechas de datos personales durante ese mismo año, de los cuales el 80% correspondió al sector privado y el 20% al sector público.
Esto es importante porque muchos ataques de ransomware terminan también en una brecha de datos. Si se han visto afectados datos personales, la organización debe valorar el riesgo y, cuando corresponda, notificarlo a la AEPD en un plazo de 72 horas desde que tiene constancia del incidente.
También se han producido incidentes relevantes en administraciones locales. Como caso significativo destaca un ataque de ransomware que afectó en 2025 a las municipalidades de Melilla y Villajoyosa, dejando sistemas informáticos inoperativos durante cerca de dos semanas e impactando en servicios administrativos esenciales.
Por tanto, la conclusión es clara; el ransomware no se evita con suerte, sino con preparación. Si cuidas tus copias de seguridad, actualizas tus equipos, formas a tu personal y vigilas los accesos, reduces mucho el riesgo.
Y si algún día sospechas que has sido víctima, no improvises. Desconecta el equipo afectado, no pagues de forma precipitada, conserva pruebas y pide ayuda especializada cuanto antes.





